La hidratación para los niños

Se ha terminado el verano y parece que ya no es importante que los más pequeños de la casa sigan bebiendo tanta cantidad de agua porque ya no hace tanto calor. Nada más lejos de la realidad. Una correcta hidratación es tan importante para los niños como que el 90% del peso corporal del feto es agua. Sabemos que es el principal componente de nuestro cuerpo pero para los más pequeños todavía es más importante. El porcentaje desciendo al 75% en los recién nacidos y va disminuyendo hasta alcanzar la edad adulta un 60%.

Para todos es importante, pero los adultos lo sabemos y conocemos nuestro cuerpo para saber cuándo debemos ingerir agua o líquidos. Los niños por el contrario no lo saben por lo que hay que estar constantemente intentando que beban.

Los expertos hacen hincapié en que la sed no es un indicador de falta de líquidos. La sed ya llega “tarde” para avisar, actúa como señal de alarma cuando ya se han producido pérdidas hídricas. Para evitarlo, es aconsejable tomar agua u otros líquidos como zumos, infusiones, leche, sopas o alimentos como frutas y verduras.

Como venimos diciendo, la prevención es el mejor tratamiento para la deshidratación aunque hay que prestar atención a indicadores que señalan que un bebé necesita aporte de líquidos como ausencia de lágrimas; sequedad en piel, boca y lengua; una disminución en la secreción de orina y deposiciones menos blandas.

 

 

Encuentra gratis personas de confianza cerca de ti

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *