El reloj de la vida

Te has parado a pensar en algún momento las veces que miras el reloj cada hora. Digo el reloj, móvil o lo miras en la propia pantalla del ordenador. Este simple gesto es bastante significativo ya que cuando estás en alguna actividad que te gusta o con la gente que quieres estar en ese momento, el tiempo “pasa volando” y no miras ni una sola vez. Pero si en lugar de esto te encuentras en algún sitio y realmente te apetecería estar en otro, el minutero no avanza.

El tiempo es algo que pasa y ya no vuelve, cada minuto que pasa hay que emplearlo en algo que realmente disfrutes porque sino ese minuto estará perdido. Pero esto en muchos casos es utópico, ya que el trabajo no nos gusta y es el que nos aporta el sustento económico para seguir adelante. Aunque así sea, se debe intentar aprovechar el tiempo al máximo. Ya que muchas veces hay tareas que no tienes porque hacerlas de primera mano y directamente pierdes esos minutos u horas maravillosas realizándola. Con esto no me refiero a irnos antes de trabajar, dejar la oficina empantanada de papeles (que muchas veces no nos importaría salir corriendo) sino que de lo que hablo es de tareas como limpiar el coche o incluso obligaciones autoimpuestas como entregar nosotros mismos algo en mano. Ese tipo de tareas que son del día a día nos hacen que nuestro tiempo libre no esté “invertido” en lo que realmente nos gustaría y que nos hace ser felices.

¿Cuántos momentos inolvidables recuerdas en tu vida? Espero que muchos. Y todos ellos son con personas con las que elegiste estar; familia o amigos mayoritariamente. Por eso, para tener esos momentos en los que realmente disfrutas, lo que hay que conseguir es el tiempo para poder estar tomando una cerveza con los amigos, ir a por los niños al colegio o directamente poder ver una película en el sofá con tu pareja. Estas cosas tan insignificantes son las que realmente nos hacen ser felices, conseguir esos momentos en los que te sientes que estás donde quieres estar y donde tienes que estar. En la entrega de los Goya, Antonio Banderas comentaba que por su profesión no había podido ver crecer a su hija. Que se había perdido momentos importantes en su vida por los largos viajes realizados para grabar sus películas. Esto lo dice un actor de talla mundial que a priori cualquiera de nosotros pensaríamos lo feliz y lo bien que tiene que vivir una persona en su posición. Pues nada más lejos de la realidad, Antonio Banderas hubiera preferido ver a su hija salir del colegio muchos días a entrevistas que la productora impone por el lanzamiento de la nueva película. Pero es el trabajo, y hay que hacerlo.

De todo esto deducimos que hay que intentar aprovechar el tiempo que tenemos, ya que es limitado. El día solo tiene 24 horas y hay que aprovecharlas al máximo, pero por favor, intentando siempre que la sonrisa salga sola. No te olvides de esas cosas que tanto te gustaban; tomar algo con los amigos o amigas, esa “pachanga” de los miércoles, ir de compras con la amiga de siempre, recoger a tu hijo del cole o escuchar como ensaya su instrumento. Vamos a intentar que dentro de lo posible no nos pase como a Antonio Banderas, vivamos como realmente queremos vivir.

Déjate ayudar en las tareas que tienes pendientes por Helpers de confianza y consigue ser más feliz.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

Encuentra gratis personas de confianza cerca de ti

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *