desmontar alcachofa ducha

 

 

La alcachofa de la ducha es un elemento importante en nuestro baño. Prestaciones como el diseño, la protección antical, su resistencia o el ahorro de agua deben valorarse para su compra. Evitaremos así tener que desmontar la alcachofa de la ducha e instalar otra porque esté suponiendo un alto gasto en agua, porque debido a la cal o al uso no haya resistido al paso del tiempo o simplemente porque no es acorde a la imagen del baño. Una elección meditada, retrasará tener que desmontar la alcachofa de la ducha ¡hasta en 5 años!

 

Pasos a seguir para desmontar la alcachofa de ducha

Una alcachofa puede, además de lo comentado anteriormente, mejorar la experiencia de ducha considerablemente. La alcachofa de la ducha dirige el agua. Algunas lo hacen de diferentes formas según se prefiera una fuerza mayor o menor en el flujo. Interesa pues cuidarla y mantenerla en condiciones y así disfrutar de una ducha placentera. Sin embargo, si se diera la necesidad de hacerlo, a continuación, os explicamos cómo desmontar la alcachofa de la ducha, para poder cambiarla:

–En primer lugar, será necesario cortar el agua de la ducha. Además, es recomendable cortar del todo el agua, mediante la llave de paso del cuarto de baño.

–En segundo lugar, debemos fijarnos en el tipo de alcachofa que tenemos. Generalmente incorporan una rosca. Esta une la alcachofa con el latiguillo hasta los mandos de la misma.

–A continuación, desenroscamos este elemento que une la alcachofa con el latiguillo.

–Posteriormente, colocamos la alcachofa de ducha nueva en la misma posición y volvemos a enroscar el embellecedor para unir ambas partes.

–Una vez tenemos todas las piezas unidas y en su sitio, comprobamos que no existe ninguna filtración. De esta manera, nos aseguramos que la alcachofa funciona correctamente, para no llevarnos después ninguna sorpresa desagradable.

 

Motivos técnicos o motivos estéticos para cambiar la alcachofa de ducha

Hemos visto que el cambio de la alcachofa de la ducha es un procedimiento sencillo (Si no eres manitas, pide ayuda en Multihelpers). Sin embargo, como ya hemos apuntado, una correcta elección y un buen cuidado alargará la vida útil de esta. Sistemas antical, mejor resistencia y limpiezas con paños húmedos son las claves que nos prevendrán de tener que desmontar la alcachofa de la ducha, en un mayor periodo de tiempo.

Ahora bien, ninguna alcachofa es indestructible, y el paso del tiempo hace mella en todas ellas. Llegará un momento en el que tendremos que cambiarla por motivos técnicos. Para saber cuando es el momento, una de las evidencias más significativas es el caudal. Detectado que el caudal es menor de lo habitual, somos conscientes de que algo no funciona bien. Esta reducción puede deberse a que alguno de los mecanismos haya dejado de funcionar o simplemente, que los orificios de salida del agua se hayan obstruido. En estos casos, puede resultarnos interesante, desmontar la alcachofa de la ducha, y proceder a limpiarla con productos específicos. Puede que así vuelva a funcionar, evitando la compra de una nueva.

Por otro lado y como ya hemos mencionado, puede ser  que el funcionamiento sea correcto y lo que nos disguste sea el diseño. Pero con los pasos que hemos detallado, podéis fácilmente desmontar la alcachofa de ducha, y montar una nueva. Esta sí, en sintonía con el estilo de vuestro cuarto de baño.

 

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

 

Encuentra gratis personas de confianza cerca de ti

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *